pensamientos negativos

Es bien sabido, que los principales determinantes de nuestras emociones y conductas son nuestros pensamientos y creencias. Estas las vamos adquiriendo a lo largo de nuestra vida, casi de forma involuntaria, en ello influye notablemente el contexto en el que vivimos.

Muchas veces no somos conscientes de ello, las asimilamos y las hacemos nuestras casi automáticamente. Pero cuando tomamos conciencia de ello, y es más, nos damos cuenta de que nuestra existencia se encuentra bastante limitada por ellas, podemos tomar dos caminos: seguir con ellas y limitar nuestra vida; o por el contrario tomar la decisión de cambiarlas de una vez por todas, y ampliar nuestra visión del mundo. Por lo tanto esto que parece tan difícil depende exclusivamente de nuestra voluntad.

Saco a colación todo esto,  porque muchas veces en mediación surgen disputas y desencuentros debido a esto. Nos damos cuenta que las posiciones están muy influenciadas por las creencias que las partes tienen del mundo, y que éstas algunas veces responden a una forma caprichosa e irracional de ver la vida. Es función del mediador hacerles tomar conciencia de estos errores cognitivos, de estos planteamientos que nos llevan a terrenos baldíos, y que por otra parte generan mucho sufrimiento, y mucho gasto de energía a la hora de relacionarnos con los demás y con nosotros mismos.