embarazo-feliz
 
Hoy he recibido por whatsapp, faltaría más que una está a la última, la ecografía del futuro hijo de mi sobrina, ya saben que será niño, se llamará Adrian, y como ahora todo lo pienso y siento filtrándolo a través de la Mediación, he creído ver la similitud entre uno  y otra.
 
Al igual que Adrián, querido, esperado y porqué no también necesario, … que hay que reducir el nivel de edad de la población española!!, la Mediación, aún como proyecto y que cada vez es más realidad, es deseada por todos, aunque algunos aún no se hayan percatado de sus ventajas; esperada, pues sin que tengamos fe en que existe otra cultura, la cultura del acuerdo, mal nos irá; y necesaria, como fórmula que se precisa y demanda para descongestionar nuestro sistema judicial.
 
Como Adrián, desearía que creciera fuerte, sano, que desde sus comienzos participara y creyera que el diálogo y la comunicación deben ser sus aliados en la vida. Y me siento madre, además de tía abuela, ya que de nosotros, como mediadores, depende su futuro, para que sea respetada y considerada, con valores que nos se vean perjudicados por la falta de cualificación de aquellos que pretenden “subirse al carro de la Mediación”… sin sentirla.
 
Por mi parte, y por la de todos los que esperamos su nacimiento, pondremos nuestro empeño en que así sea, formándonos y mejorando día a día. Bienvenido seas Adrián.